El Chaparral pedestrian crossway. 20,000 people cross into the United States daily from Tijuana, but the measures taken by the US government and Mexico to prohibit leisure travel to prevent the spread of the COVID-19 has left the usually crowded El Chaparral pedestrian crossway mostly empty. Tijuana, Mexico. 2020.

Cruce peatonal El Chaparral. 20,000 personas cruzan diariamente a los Estados Unidos desde Tijuana, pero las medidas que el gobierno de los EE.UU. y México tomaron para evitar la propagación de COVID-19 prohibiendo los viajes de placer ha dejado vacío el puente peatonal de El Chaparral que generalmente está lleno de gente. Tijuana, México. 2020

© Alejandro Cegarra / COVID LATAM

A cyclist watches a bus full of people pass in Caracas, Venezuela. Since the fuel crisis began, public transportation has become even more uncertain. There are very few vehicles working and many walk. Others are using their bicycles.

Un ciclista ve pasar un autobús lleno de gente en Caracas, Venezuela. Desde que comenzó la crisis del combustible, el transporte público se ha vuelto aún más incierto. Hay muy pocos vehículos funcionando y muchos caminan. Otros están usando sus bicicletas.

© Andrea Hernandez Briceno / COVID LATAM

Marta, 36, has been an employee of the Butcher Shop “El Ahorro” for 5 years, during these days she has been experiencing many feelings behind the counter, among them fear. The fear of getting infected, although they have brought a strict sanitary protocol, she says she cannot control what clients do; "Every day I suffer from stress due to customer behaviors, and I have also received a lot of bullying for using my protective mask." She shared some of the comments received: "You are ridiculous" "You believe we are in Italy or Spain?" "Did you borrow your husband's welding mask?" "You look like an alien, who you think you are with that mask?" Marta has 5 children who depend on her and her work for their livelihood, her greatest fear is the contagion of her family.

Marta, de 36 años, ha sido empleada de la Carnicería “El Ahorro” desde hace 5 años, durante estos días ha estado experimentando muchos sentimientos detrás del mostrador, entre ellos el miedo, el miedo a contagiarse y aunque en el local han llevado un estricto protocolo sanitario, dice no poder controlar lo que hacen los clientes; “Todos los días sufro de estrés por comportamientos de la clientela, además he recibido mucho bullying por utilizar mi máscara de protección”. Ella compartió algunos de los comentarios recibidos: “Ud es ridícula” “Ud cree que estamos en Italia o España”, “¿Le pidió prestada la máscara de soldar a su esposo?”, “Parece un extraterrestre, que se cree con esa máscara". Marta tiene 5 hijos que dependen de ella y su trabajo para su sustento, su mayor temor, el contagio de su familia. 

© Glorianna Ximendaz / COVID LATAM

A group of mariachis performs at the Plaza de los Hippies in Chapinero, Bogotá, in a way to cheer people up but also to guarantee a little work in the current circumstances. The residents of the neighborhood enjoyed the show from the windows on a Sunday and threw coins as a voluntary payment for their show.

Un grupo de mariachis se presenta en la Plaza de los Hippies en Chapinero, Bogotá, para animar a la gente pero también para garantizar un poco de trabajo en las circunstancias actuales. Los residentes del vecindario disfrutaron el espectáculo desde las ventanas en domingo y arrojaron monedas voluntariamente como pago por el espectáculo.

© Fabiola Ferrero / COVID LATAM

The Copan Building, a symbol of the city of São Paulo, during the self quarantine in March, where more than 5,000 people live, arranged in 1,160 apartments, 32 floors and 6 blocks. 

El Edificio Copan, un símbolo de la ciudad de São Paulo, durante la auto cuarentena en marzo, donde viven más de 5.000 personas, distribuidas en 1.160 apartamentos, 32 pisos y 6 bloques.

© Victor Moriyama / COVID LATAM

Newlyweds Mauricio Musso and Natalia Perera pose for a photo after they were married at the civil registry office, amid the pandemic, in downtown Montevideo, Uruguay, Friday, May 15, 2020. 

Los recién casados ​​Mauricio Musso y Natalia Perera posan para una foto después de casarse en la oficina del registro civil, en medio de la pandemia, en el centro de Montevideo, Uruguay, el viernes 15 de mayo de 2020.

© Matilde Campodónico / COVID LATAM

A man and woman wearing face masks drive in their car during a sunset. Havana, Cuba. April 14, 2020.

Un hombre y una mujer con máscaras faciales conducen su automóvil durante una puesta de sol. La Habana, Cuba. 14 de abril de 2020. 

© Eliana Aponte / COVID LATAM

Workers and customers at the La Terminal wholesale market in Guatemala City, wearing masks due to concerns about the spread of the coronavirus in the country. Guatemala City, Guatemala. March 18, 2020.

Trabajadores y clientes en el mercado mayorista La Terminal en la ciudad de Guatemala, usando máscaras por la preocupación de la propagación del coronavirus en el país. Ciudad de Guatemala, 18 de marzo de 2020

© Daniele Volpe / COVID LATAM

Boys wearing masks juggle tennis balls at the traffic light in Barra da Tijuca. For many years, people who walk the streets of Rio have been used to seeing children and young people who have found a way to earn money by juggling. Barra da Tijuca, Rio de Janeiro, Brazil. 

Niños con máscaras haciendo malabares con pelotas de tenis en el semáforo en Barra da Tijuca. Por muchos años, las personas que caminan por las calles de Río han estado acostumbradas a ver a niños y jóvenes que han encontrado una manera de ganar dinero haciendo malabares. Rio de Janeiro, Brasil.

© Ana Carolina Fernandes / COVID LATAM

Self-portrait with my mother. At the beginning of the pandemic we could not touch each other until we made sure that we were not carriers of the virus, but we could feel because we still had the memory of what a hug is. Chile has been under strict lockdown for more than 3 months. Santiago, Chile. 

Autorretrato con mi madre. Al principio de la pandemia no nos podíamos tocar hasta asegurarnos de que no éramos portadoras del virus, pero podíamos sentir porque aún teníamos el recuerdo de lo que es un abrazo. Chile está bajo cuarentena total hace más de 3 meses. Santiago, Chile.

© Tamara Merino / COVID LATAM

Two women taking a selfie as they walk the streets of Bogotá during the first days of the COVID-19 pandemic in Colombia.

Dos mujeres se hacen una selfie mientras caminan por las calles de Bogotá durante los primeros días de la pandemia de COVID-19 en Colombia.

© Federico Rios / COVID LATAM

Carlos Alberto Escalona, ​​60, is a Colombian peasant who lives on what his chickens and the home garden of strawberries produce. Every morning he checks on his "girls" to see their state of health and now, with the arrival of the coronavirus in Colombia, he has been more careful in handling and checking them, even though he already feels the economic consequences of this pandemic.

Carlos Alberto Escalona, de 60 años, es un campesino colombiano que vive de lo que producen sus gallinas y el huerto casero de fresas. Todas las mañanas revisa a sus "niñas" para ver el estado de salud y ahora, con la llegada del coronavirus a Colombia, ha tenido más cuidado en su manejo y revisión a pesar que ya siente las consecuencias económicas de esta pandemia. 

© Ivan Valencia / COVID LATAM

Between my last trip and the mandatory confinement I haven't seen my parents for almost a month. I’ve lived apart from them for many years.

Today I visited them briefly, I wanted to see them and had the desire to photograph their hands. I've been thinking a lot about hands for days. What have they become? Who would have imagined that hands of giving are now hands of danger? From this insomnia, I ask myself:

How many times would my mother have given me back sleep with her hands? Or how many cries would they have stopped? How many times do we expect a hot meal from a mother? 

And from my old man:  How much would you have loved with those hands and how much would you have lost? How many dreams would my father have generated each time the poetry went slowly along the lines?

So I hope that soon the hands of others will be returned to us. From our brothers, our friends, our loves, our people. April 1, 2020.  

Entre mi último viaje y el encierro obligatorio no he visto a mis padres en casi un mes. He vivido separado de ellos durante muchos años.

Hoy los visité brevemente, quería verlos y tenía el deseo de fotografiar sus manos. He estado pensando mucho en las manos durante días:¿En qué se han convertido? ¿Quién hubiera imaginado que las manos de dar ahora son manos de peligro? Por este insomnio, me pregunto:

¿Cuántas veces mi madre me habría devuelto el sueño con sus manos? ¿O cuántos gritos habrá detenido? ¿Cuántas veces esperamos una comida caliente de una madre?

Y de mi viejo: ¿Cuánto habrás amado con esas manos y cuánto habrás perdido? ¿Cuántos sueños habría generado mi padre cada vez que la poesía avanza lentamente?

Así que espero que pronto nos devuelvan las manos de los demás. De nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros amores, nuestra gente. 1 de abril de 2020.

© Pablo E. Piovano / COVID LATAM

Estefano Godo, 19, cuts the hair of Alexander, 29, inside his house due to the emergency declared by the government for the COVID-19, outskirts from Lima, Peru, Wednesday, April 22, 2020, in Lima. Estefano says, “Working inside my house with few clients is the only way of earning some money to survive in this crisis.”

Estefano Godo, de 19 años, corta el cabello de Alexander, de 29 años, dentro de su casa debido a la emergencia declarada por el gobierno por el COVID-19, en las afueras de Lima, Perú, el miércoles 22 de abril de 2020 en Lima. Estefano dice: "Trabajar dentro de mi casa con pocos clientes es la única forma de ganar dinero para sobrevivir en esta crisis". 

© Rodrigo Abd / COVID LATAM

Martha Jaque and her mom María Luisa are celebrating Palm Sunday at home. The Vatican indicated to its followers to celebrate Holy Week from home as a safety measure during the spread of COVID-19.  

Martha Jaque y su madre María Luisa celebran el Domingo de Ramos en casa. El Vaticano indicó a sus seguidores que celebraran la Semana Santa desde casa como medida de seguridad durante la propagación de COVID-19.

© Johis Alarcon / Bloomberg

Angelica Cunha, 55 años a resident of the Copan building for the last six years, is a caregiver to an elderly woman, but since she had the flu, she has been home in quarantine for the last two weeks. 

Angelica Cunha, de 55 años, residente del edificio Copan por los últimos 6 años, es cuidadora de una mujer mayor, pero desde que tuvo la gripe, ella ha permanecido en cuarentena por las últimas dos semanas.

© Joao Piña / COVID LATAM

My girlfriend reads a novel in mandatory social isolation, seeking to take advantage of every last ray of sunlight in the hallway of the entrance to our house. Palermo, Buenos Aires, Argentina.

Mi novia leyendo una novela en pleno aislamiento obligatorio, buscando aprovechar hasta el último rayo de sol en el pasillo de entrada a nuestra casa. El barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

© Sebastian Gil Miranda / COVID LATAM

Quarantine days. In absolute quarantine some people are still seen on the streets, many of them have to work on a daily basis in order to survive. How many more options are they left with? Either having no support for their families or contracting COVID-19. The city of La Paz seems empty, there has become a new way of living and surviving.

Días de cuarentena. Cuarentena absoluta pero aun se ven algunas personas en las calles, muchas de ellas viven al día, cuantas opciones más les queda? No tener sustento para sus familias o contraer el COVID-19. La ciudad de la Paz se ve vacía, se va tornando en una nueva forma de vivir y sobrevivir.

© Sara Aliaga / COVID LATAM


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